Entre Cartas de Amor

Es inevitable…entrar a una librería y sentir una nube que se desliza bajo mis pies. Un día de merodeo por Río Piedras no es un día como cualquier otro. ¡Ah! esa extrema fascinación por un espacio en el que una mañana como esta, parece estar encantado. Todas las miradas a mi entrada me enamoran, algunas con más intensidad que otras – incluidas las de extrañeza y desdén- haciendo un performance de la respuesta del mundo ante mi puesta en escena como ser.

La Tertulia carga esa mezcla dual de ligereza y perpetuidad. Un sofá me hace la gala- marrón, enorme, cariñoso-, remitiéndome a ese amante que en ocasiones recuerdo. Invita a un café, un postre, una siesta. Sí, los libros a mi alrededor lo secundan, su condición de  mejor compañía terrestre les otorga un privilegio personal. Parpadeo con cansancio y los imagino a cada uno esgrimiéndose por proteger mi descanso, o tal vez sólo juegan al mejor seductor, qué más da… observan. Aún así, mi tableta gana la batalla con un blog que late al ritmo de la vida.

La segunda de ocho Cartas de Amor, me hizo una encerrona; iba dirigida a Reynaldo.  Todo en ella vibra, seduce, apasiona y desboca; comprendería exactamente si el receptor sintiera lo mismo, en particular en su último párrafo. Y es que la complejidad es un hilo que hilvana las más deliciosa de las existencias. La forma en la que su amada es tan intensa como desprendida, logra cautivar tanto mi centro como sus periferias. Tanto mi forma factible de amar, como la nitidez del amor a ultramar. Porque en estas travesías coexisten la máxima realización de la vida y la mayor perversión de todos nuestros sentidos.

Una felicitación que me deslumbró esta mañana

Son 24 Primaveras y mi amigo hondureño lo quiso hacer especial!!!! Se los comparto; y las lágrimas también.

A la Compañera Kamil

Yo te recuerdo fuera de la frontera
tejiéndote sueños e imaginando mundos posibles
sumergida en el profundo azul libertario
contando los años con las utopías.

Te llamaban Kamil
Y tu respuesta fuerte y fija como el fusil
Hacía de la palabra la bala
Del pecho la trinchera.

Te vi andar
Deambular por los calles globales sin descuidar el terruño
Te vi cantar
Gritar con libertad asumida los acordes los cánticos a la patria concebida.

Te agregaron Gerónimo
y comprendí tu andar libertario
tu sueño comprometido
tus raíces al suelo.

Sabía que eras porque emergías
que dabas porque andabas justa
en tu mano la bandera agitándose
en tu pecho la Puerto Rico que añoras libre.

Libre, te quiero libre
Libre como la liebre
Liebre sobre la isla
Isla que buscas libre.

Hector Efrén Flores

Los Amantes

Hay amantes que se llegan a conocer por el boleto aéreo que recibimos de sus palabras. Hay otros que saboreamos dado el dulce cianuro de sus circunstancias. Existen también quienes nos embrujan desde el misticismo de sus enredadas ideologías. O si prefieren también están aquellos que nos relajan con la increible ternura que recibimos de sus intenciones. ¿Cómo olvidarnos de aquellos que nos seducen con la incesante inestabilidad de su amor?

Es cierto. Existen todos estos amantes, y muchos más que aún no conozco.

Pero hay amantes, amor, que llegamos a conocer por el íntimo secreto de su silencio. No hablo aquí de ezquizofrenias verbales, de querer oír cuanto no han dicho. No. Hablo de las pausas adecuadas en los momentos correctos, del oido que complementa este acto y de la gran consideración que permea entre ambos.

Me gusta tu frecuencia, es todo. Y quería que supieras cómo se llega a conocerte.

La Otra Escuela… La otra Puerto Rico [Carta desde Honduras]

Hermanos y hermanas de La Nueva Escuela.

Les escribo desde un pedazo de tierra que se llama Honduras y que esta anclada en el centro de esa franja delgada – aguerrida tierra de hombres y mujeres que sueñan con vivir libres del imperialismo y el neocolonialismo yanki – que forma Centroamérica. En eso nos hermanamos con ustedes, con su lucha y con la Otra Escuela que busca, desde sus posibilidades, hacer posible la otra Puerto Rico.

Hace unos días nos encontrábamos en El Salvador soñando otro mundo posible y hablando de la educación popular y la apuesta por la construcción del buen vivir. Ese buen vivir que supone las libertades por las que luchamos en las trincheras centroamericanas para que el sistema y su pentágono no sigan pintando con sangre sus barras y sus estrellas. Ahí supimos de ustedes. Kamil nos habló largo rato de sus luchas, de esa fuerza que los mueve  y de ese deseo para que de Puerto Rico se exporte algo más que una mis universo o una playa de sol y aguas cristalinas. Nos hablo del compañero Filiberto, de los jóvenes universitarios en la clandestinidad de su edad por la nación libre, de los mártires y de los presos políticos. Entonces yo me sentí hermano suyo, hermano de la nación que no es feliz siendo colonia de los gringos, aunque los medios del mundo nos vendan esa idea. Me sentí apoyado, con nuevos hermanos, con nuevos compañeros y compañeras para la lucha latina que libramos hasta la muerte de ser posible.

Hoy les escribo desde un charco de sangre que salió del cuerpo de unos compañeros campesinos en el Valle del Aguan, en la zona norte de Honduras. Ellos cayeron en defensa de su tierra, fueron muertos por las balas de los sicarios del narcotráfico, de los terratenientes que sintiéndose dueños de mi tierra no quieren que los otros tengan una parcela para dignificar su vida. Murieron por la complicidad del gobierno que avala la guerra contra esta gente que no levanta un rifle ni dispara una bala. Cayeron por ordenes de Miguel Facusse, un extranjero que quiere quedarse con todo lo que es de los hondureños y que no escatima fondos para financiar armas y balas que maten a mi gente.

Lo hago desde una patria en resistencia que lucha porque el sistema no legalice un golpe de estado que nos ha dejado con menos estado del diezmado que ya teníamos. Con represiones en las calles, marginación social, imposiciones dictatoriales del régimen, violaciones sexuales por parte del ejercito y la policía a mujeres en resistencia y cuyo delito sigue impune de la misma manera que lo siguen las muertes de todos los dirigentes que de forma sistemática los golpistas – vende patrias a favor de los Estados Unidos – han venido ejecutando durante se ha instalado el golpe de estado.

Quisiera aprovechar para hablar en nombre miles de hondureños que no  creemos en el norte y que preferimos que se nos llame bizcos por ver al sur. Quisiera darles un abrazo solidario y nuestro apoyo desde la trinchera en donde desarrollamos nuestra lucha. En Honduras tienen otras miles de gargantas para denunciar por ustedes lo que los medios serviles no quieren denunciar, y unas manos que están dispuestas a luchar por ustedes cuando lo consideren necesario. Quisiera decirles que somos compañeros y compañeras con un sueño común y una lucha latina por la libertad. Quisiera darles las gracias por enseñarnos que hay otra Puerto Rico llena de dignidad y que permite que las cenizas, las balas del FBI, la arrogancia del pentágono y todo el esquema político falso y arrasador de  la democracia estilo Estados Unidos, les robe la dignidad y el sueño de ser libres como lo soñaron todos nuestros libertadores.

Desde nuestro sufrimiento que es el suyo, desde nuestras limitantes que son la fuerza que nos mantiene en la lucha les invitamos a seguir. A no desmayar ante el adversario cuya única fuerza son las balas y el terrorismo mediático sin un grado de inteligencia. A que hagamos de nuestras pequeñas luchas locales la gran lucha de la región.

Saludos a la otra Puerto Rico. La que sueña con la libertad verdadera, la que entiende que la patria es más que una mis universo y que el universo mismo no es una nación absoluta sino la patria grande, la Latinoamérica con toda su diversidad que es la que nos une y nos hace grandes.

Viva Federico Ojeda

Viva el Che

Viva Sandino

Viva Roque Daltón

Viva Latinomaerica

Héctor Efrén Flores.

poeta, soñador y miembro del colegio de

Abogados en ciencias jurídicas y sociales

en resistencia contra el golpe pero sobre

todo hondureño en resistencia y amante

de la libertad para la gran patria latinoamericana.