El Silencio

Usualmente subestimado, inutilizado. Cura. Sirve a quien le urge. Dota a quien lo otorga. Regala a quien lo recibe un sosiego instantáneo. Depende. Los silencios poseen tipologías. Hablo del que regenera cuando la tempestad nos hace añicos. Ese que deposité en el rabo de tus tormentas. Aquella noche en que el balcón nos era un planeta. Ese que me instó a montarte en mis alas. Tormentas, no siempre sacuden a estupor. No siempre se alertan en todos los radares. Yo la sentí. Llovía en mi coordenada favorita. Tu iris mojado, amenazaba con sucumbir tu existencia. Silencio. Te halé hacia mi con la fuerza que la calma impone. Filtré. Condensaste tus pesares. Los fumé hacia el universo en compases dilatados. Segundos. Minutos. Párpados que cargan a la fatigada. Acompaño. El silencio reduce la agigantada circunstancia. Exhalas. Te fumo. Abandonas tu represa. Se silencia todo, menos el amor, de inmediato.

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