Formas y distancias

Sintiéndome sola odio al eco maldito de la multitud. Aborrezco al amante en el que futílmente intento cegar mi luz. Aborrezco todo cuanto Julia pero sobretodo las distancias y no por menos es mi favorito de todos sus poemas.

Si mi vida fuera un vacío y mis sentimientos un jarrón, me sentiría ya corrompida por tratar de quebrar la represa y frustrada por tratar de mudar de jarrón.

Mi escencia es eso que aparenta ser indisoluble dispersándose por doquier. Y está en ella mi mayor distancia.

La caja china que es nuestro devenir es a la vez ese vacío de jarrón. La arcilla somos nosotros, los insaciables mortales de la que somos burla pero a la que damos forma.

¿Nos dan los sentimientos forma? Es mejor no juzgar los vacíos. Pues por lo visto viajamos de un ser a no serlo y cualquier juicio podría evitar la(s) transformación(es).

¿Porqué aborrezco a la multitud? En ella verbalizo mi propio diluir y es esa grabadora la que evita que varíe incógnitamente.

También es ese amante, que no logra en mi definitivos.

Y es también Julia.  La que alaba la forma y la no forma y de quien incorporé la versatilidad de las distancias.

Julia de Burgos

 Poema: Cortando Distancias

 Chispeado de luces del rumbo futuro
que adviértase en todas las nuevas llamadas,
de espalda al prejuicio y a solas contigo,
llegaste a mi vida cortando distancias.
Distancia de innobles pisadas sociales.
Distancia de huellas de loca avanzada.
Distancia de credos, de normas, de anhelos.
Distancia de todo lo que hace la nada. Llegaste.
Eso es todo. Rasguea tus sentidos,
y dame un lenguaje de voces calladas.
Renuncio al legado de un mundo ficticio.
No quiero limosnas de herencia gastada.
Prefiero al murmullo de todos los tiempos,
el secreto íntimo de las circunstancias,
prendida al silencio de tu vida mía
y oyendo en tus ojos y no en tus palabras.
Lancemos un grito de adioses al viento
por todas las fugas que cortan distancias.
Un místico y suave adiós al ensueño
que engaña las mentes y teje la nada.
Un grave y piadoso adiós al imbécil
que vive tan solo de sol, aire y agua.
Un fuerte y cortante adiós al cobarde
que vive sumiso a credos y trabas.
Y un loco y salvaje adiós a nosotros
en ritos y normas y gestos y máscaras.
Que sea nuestra vida presente de todo.
Que busque futuro tan solo en el alma.
Que ensaye verdades. Que sienta en idea.
Que siempre se extienda cortando distancias.
Y que sea más íntima que todas las frases,
de todos los tiempos, de todas las razas.
Julia de Burgos (Carolina, 1914 – Harlem, Nueva York, 1953)
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s